sábado, 26 de noviembre de 2011

FRAGMENTOS DE GABRIEL GARCIA MARQUEZ

1. Te quiero no por quien eres, sino...... por quien soy cuando estoy contigo.

2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hara llorar.

3. Solo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.

5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.  


7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.

8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.

9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes deque conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.

10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.

11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes quehacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quien eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.

Recuerda:"TODO LO QUE SUCEDE, SUCEDE POR UNA RAZÓN"

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

Gabriel José García Márquez nació en Aracataca (Colombia) en 1928. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de febrero de 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal, que había sido fundado el mes de marzo de ese mismo año por Domingo López Escauriaza.

Había comenzado su carrera profesional trabajando desde joven para periódicos locales; más tarde residiría en Francia, México y España. En Italia fue alumno del Centro experimental de cinematografía. Durante su estancia en Sucre (donde había acudido por motivos de salud), entró en contacto con el grupo de intelectuales de Barranquilla, entre los que se contaba Ramón Vinyes, ex propietario de una librería que habría de tener una notable influencia en la vida intelectual de los años 1910-20, y a quien se le conocía con el apodo de "el Catalán" -el mismo que aparecerá en las últimas páginas de la obra más célebre del escritor,Cien años de soledad (1967). Desde 1953 colabora en el periódico de Barranquilla El nacional: sus columnas revelan una constante preocupación expresiva y una acendrada vocación de estilo que refleja, como él mismo confesará, la influencia de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Su carrera de escritor comenzará con una novela breve, que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William Faulkner: La hojarasca (1955). La acción transcurre entre 1903 y 1928 (fecha del nacimiento del autor) en Macondo, mítico y legendario pueblo creado por García Márquez. Tres personajes, representantes de tres generaciones distintas, desatan -cada uno por su cuenta- un monólogo interior centrado en la muerte de un médico que acaba de suicidarse. En el relato aparece la premonitoria figura de un viejo coronel, y "la hojarasca" es el símbolo de la compañía bananera, elementos ambos que serían retomados por el autor en obras sucesivas.

En 1961 publicó El coronel no tiene quien le escriba, relato en que aparecen ya los temas recurrentes de la lluvia incesante, el coronel abandonado a una soledad devastadora, a penas si compartida por su mujer, un gallo, el recuerdo de un hijo muerto, la añoranza de batallas pasadas y... la miseria. El estilo lacónico, áspero y breve, produce unos resultados sumamente eficaces. En 1962 reúne algunos de sus cuentos -ocho en total- bajo el título de Los funerales de Mamá Grande, y publica su novela La mala hora.

Pero toda la obra anterior a Cien años de soledad es sólo un acercamiento al proyecto global y mucho más ambicioso que constituirá justamente esa gran novela. En efecto, muchos de los elementos de sus relatos cobran un interés inusitado al ser integrados en Cien años de soledad. En ella, Márquez edifica y da vida al pueblo mítico de Macondo (y la legendaria estirpe de los Buendía): un territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico; este es el postulado básico de lo que después sería conocido como realismo mágico. Se ha dicho muchas veces que, en el fondo, se trata de una gran saga americana. Macondo podría representar cualquier pueblo, o mejor, toda Hispanoamérica: a través de la narración, asistimos a su fundación, a su desarrollo, a la explotación bananera norteamericana, a las revoluciones, a las contrarrevoluciones... En suma, una síntesis novelada de la historia de las tierras latinoamericanas. En un plano aún más amplio puede verse como una parábola de cualquier civilización, de su nacimiento a su ocaso.

Tras este libro, el autor publicó la que, en sus propias palabras, constituiría su novela preferida: El otoño del patriarca (1975), una historia turbia y cargada de tintes visionarios acerca del absurdo periplo de un dictador solitario y grotesco. Albo más tarde, publicaría los cuentos La increíble historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1977), y Crónica de una muerte anunciada (1981), novela breve basada en un suceso real de amor y venganza que adquiere dimensiones de leyenda, gracias a un desarrollo narrativo de una precisión y una intensidad insuperables. Su siguiente gran obra, El amor en los tiempos del cólera, se publicó en 1987: se trata de una historia de amor que atraviesa los tiempos y las edades, retomando el estilo mítico y maravilloso. Una originalísima y gran novela de amor, que revela un profundo conocimiento del corazón humano. Pero es mucho más que eso, debido a la multitud de episodios que se entretejen con la historia central, y en los que brilla hasta lo increíble la imaginación del autor.

En 1982 le había sido concedido, no menos que merecidamente, el Premio Nobel de Literatura. Una vez concluida su anterior novela vuelve al reportaje con Miguel Littin, clandestino en Chile (1986), escribe un texto teatral, Diatriba de amor para un hombre sentado (1987), y recupera el tema del dictador latinoamericano en El general en su laberinto (1989), e incluso agrupa algunos relatos desperdigados bajo el título Doce cuentos peregrinos (1992). Nuevamente, en sus últimas obras, podemos apreciar la conjunción de la novela amorosa y sentimental con el reportaje: así en Del amor y otros demonios (1994) y Noticia de un secuestro (1997). Ha publicado también libros de crónicas, guiones cinematográficos y varios volúmenes de recopilación de sus artículos periodísticos: Textos costeños, Entre cachacos, Europa y América y Notas de prensa.

Recientemente, la editorial Alfaguara ha publicado una completa biografía de Gabriel García Márquez, Viaje a la semilla, de Dasso Saldívar. Finalmente, a quien le interese la voz directa de García Márquez, podrá consultar el libro de entrevistas El olor de la papaya (1982). O, mejor aún, los sucesivos tomos que constituirían la extensa autobiografía del autor, Vivir para contarlo, cuyo ejercicio, según el propio García Márquez constituye, básicamente, una garantía para mantener "el brazo caliente" entre dos novelas.

POEMA DE PABLO NERUDA "A MIS OBLIGACIONES"


Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.


No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.


A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.


Tengo rocío para todos.

PABLO NERUDA



Seudónimo de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto; Parral, Chile, 1904-Santiago de Chile, 1973) Poeta chileno. Comenzó muy pronto a escribir poesía, y en 1921 publicó La canción de la fiesta, su primer poema, con el seudónimo de Pablo Neruda, en homenaje al poeta checo Jan Neruda, nombre que mantuvo a partir de entonces y que legalizó en 1946.

Su madre murió sólo un mes más tarde de que naciera él, momento en que su padre, un empleado ferroviario, se instaló en Temuco, donde el joven Pablo Neruda cursó sus primeros estudios y conoció a Gabriela Mistral. Allí también comenzó a trabajar en un periódico, hasta que a los dieciséis años se trasladó a Santiago, donde publicó sus primeros poemas en la revista Claridad.

Tras publicar algunos libros de poesía, en 1924 alcanzó fama internacional con Veinte poemas de amor y una canción desesperada, obra que, junto conTentativa del hombre infinito, distingue la primera etapa de su producción poética, señalada por la transición del modernismo a formas vanguardistas influidas por el creacionismo de Vicente Huidobro.

Los problemas económicos indujeron a Pablo Neruda a emprender, en 1926, la carrera consular que lo llevó a residir en Birmania, Ceilán, Java, Singapur y, entre 1934 y 1938, en España, donde se relacionó con García Lorca, Aleixandre, Gerardo Diego y otros componentes de la llamada Generación del 27, y fundó la revista Caballo Verde para la Poesía. Desde su primer manifiesto tomó partido por una «poesía sin pureza» y próxima a la realidad inmediata, en consonancia con su toma de conciencia social.


En tal sentido, Neruda apoyó a los republicanos al estallar la guerra civil y escribió España en el corazón. Progresivamente sus poemas experimentaron una transición hacia formas herméticas y un tono más sombrío al percibir el paso del tiempo, el caos y la muerte en la realidad cotidiana.

De regreso en Chile, en 1939 Neruda ingresó en el Partido Comunista y su obra experimentó un giro hacia la militancia política que culminó con la exaltación de los mitos americanos de su Canto general. En 1945 fue el primer poeta en ser galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Chile. Al mismo tiempo, desde su escaño de senador utilizó su oratoria para denunciar los abusos y las desigualdades del sistema. Tal actitud provocó la persecución gubernamental y su posterior exilio en Argentina.


De allí pasó a México, y más tarde viajó por la URSS, China y los países de Europa Oriental. Tras este viaje, durante el cual Neruda escribió poemas laudatorios y propagandísticos y recibió el Premio Lenin de la Paz, volvió a Chile. A partir de entonces, la poesía de Pablo Neruda inició una nueva etapa en la que la simplicidad formal se correspondió con una gran intensidad lírica y un tono general de serenidad.

Su prestigio internacional fue reconocido en 1971, año en que se le concedió el Premio Nobel de Literatura. El año anterior Pablo Neruda había renunciado a la candidatura presidencial en favor de Salvador Allende, quien lo nombró poco después embajador en París. Dos años más tarde, ya gravemente enfermo, regresó a Chile. De publicación póstuma es la autobiografía Confieso que he vivido.

LAS TENDENCIAS LITERARIAS

Las tendencias literarias son las inclinaciones que muestra la literatura hacia ciertas formas o modos de ‎expresión.‎
Generalmente las características de la literatura en un período determinado corresponden al modo de ‎sentir y pensar del hombre en ese momento de la historia.‎
Las tendencias surgen, al principio, como una reacción a hechos que suceden en determinados momentos. ‎Posteriormente influyen en la forma de escribir de los artistas de la época, por lo que reciben, también, el ‎nombre de movimientos literarios.‎
Un mismo escritor puede participar de las características de más de un movimiento literario, por lo cual, a ‎veces es difícil clasificarlos dentro de una determinada escuela (tendencia o movimiento).‎
Las tendencias literarias presentan, a lo largo de la historia, un carácter fluctuante entre dos extremos. Por ‎ello se dice que su desarrollo tiene un carácter pendular (péndulo).‎

MOVIMIENTOS LITERARIOS DE LOS SIGLOS XVIII, XIX Y XX

Los movimientos literarios de los siglos señalados se desarrollan a partir de la existencia anterior de otras ‎tendencias literarias tales como el clasismo y el barroco. ‎
El clasicismo se caracterizaba por el equilibrio, la sujeción a la razón y a reglas estrictas, especialmente ‎en la poesía. Este movimiento literario intentaba conservar los elementos propios heredados de los poetas ‎clásicos y de los escritores clásicos: Homero, Virgilio, etc.‎
El barroco, surgido posteriormente, rompe el equilibrio propio del clasicismo, expresando un sentido de ‎libertad en las obras de arte, con menos sujeción a normas y reglas rigurosas.‎

‎1.- El neoclacisismo ‎
Es un movimiento artístico que surge en Europa durante los inicios del siglo XVIII. Su característica ‎principal es el intento de aplicar al arte las reglas y preceptos del clasicismo grecolatino y renacentista.‎
El siglo XVIII fue un período considerado mediocre para las letras hispánicas, desde el punto de vista ‎estético, aunque fue culturalmente rico por la concurrencia de distintas corrientes del pensamiento.‎
La llegada de Felipe V de Borbón a España favoreció la influencia europeizante que daría origen al ‎neoclasicismo.‎
El exceso de reglas impidió el desarrollo de un arte literario de mayor sensibilidad y belleza, pero ‎favoreció el auge de obras críticas, filosóficas y lingüísticas.‎
Las principales características del neoclasicismo literario son:‎
‎•‎ Sujeción a reglas o preceptos.‎
‎•‎ Privilegio de la razón sobre el sentimiento.‎
‎•‎ Finalidad moral o didáctica.‎

Dentro del movimiento neoclásico merece destacarse la comedia El sí de las niñas de Leandro Fernández ‎de Moratín; en poesía las fábulas de Félix María Samaniego (Las moscas golosas) y Tomás Iriarte (El ‎burro flautista), que tienen un carácter abiertamente moralizador y crítico. ‎

‎2.- El romanticismo‎
Es un fenómeno cultural que domina la primera mitad del siglo XIX, aunque en España triunfa alrededor ‎de 1850 y en América más tardíamente. ‎
Antecedentes históricos: Los últimos años del siglo XVIII corresponden al período histórico llamado la ‎restauración, en oposición a la gran revolución europea.‎
Los pueblos comienzan a consolidar la idea de nación, en tanto que la nueva organización económica que ‎nace de la llamada revolución industrial, da origen al proletariado. Las clases más pobres quedaron ‎desprotegidas, lo que favoreció un clima revolucionario.‎
Las ideas del liberalismo francés se extendieron pronto por toda Europa, consolidando el movimiento ‎romántico.‎
Las características principales del romanticismo son:‎
‎•‎ El culto al yo.‎
‎•‎ El ansia de libertad.‎
‎•‎ La angustia metafísica.‎
‎•‎ el predominio del sentimiento sobre la razón.‎

Entre los representantes más conocidos del romanticismo se encuentran Víctor Hugo, francés (Los ‎miserables; Nuestra Señora de París, obra conocida por el filme El jorobado de Notre Dame); Alejandro ‎Dumas (Los tres mosqueteros; El conde de Montecristo); Gustavo Adolfo Bécquer (Rimas; Leyendas), ‎etc.‎
En Hispanoamérica, el romanticismo aparece entre 1845 y 1889, íntimamente ligado al costumbrismo. ‎Entre sus representantes se encuentran Alberto Blest Gana (chileno) con su obra Martín Rivas; Jorge ‎Isaacs (colombiano) y su novela María, etc.‎

‎3.- El realismo.‎

Es el movimiento artístico de la segunda mitad del siglo XIX, que aparece como reacción a los excesos de ‎la fantasía romántica. Pretende reflejar la realidad en forma objetiva. Según la temática, el realismo se ‎expresa, a veces, a través del costumbrismo, del criollismo, del naturalismo o del mundonovismo.‎

Antecedentes históricos
Durante los últimos años del siglo XIX hubo un gran desarrollo productivo e industrial, pero también una ‎profunda crisis económica que se conoció con el nombre de la gran depresión.‎

La literatura muestra rechazo a los excesos del romanticismo. Surge, así el realismo. Cuando este expresa ‎los aspectos más sórdidos de la sociedad a través de la descripción detallada del entorno, recibe el nombre ‎de naturalismo.‎
El naturalismo literario europeo está representado por Emil Zola (Papá Goriot) y Guy de Maupassant (El ‎collar; etc.), entre otros.‎
En Latinoamérica se producen grandes cambios en la estructura social, los que causan la ruptura entre las ‎oligarquías (propietarios de la tierra). Esto produce el movimiento naturalista que abarca desde 1890 a ‎‎1935, aproximadamente. Entre los representantes naturalistas en Hispanoamérica encontramos a Rómulo ‎Gallegos (venezolano) con su obra Doña Bárbara, entre otras. Horacio Quiroga (uruguayo) con su ‎Cuentos de amor, de locura y de muerte, entre otras obras. Oscar Castro (chileno) y su obra Llampo de ‎sangre. Baldomero Lillo (chileno) y su obra Subterra. ‎

Entre los autores chilenos realistas se pueden mencionar a Marta Brunet y Mariano Latorre, como ‎también a Francisco Coloane y otros.‎

En Latinoamérica el naturalismo se expresa a través del criollismo, el costumbrismo y el mundonovismo.‎

a) El Criollismo literario fue un movimiento que nació con el propósito de retratar las costumbres ‎populares, con los tipos y en el lenguaje del bajo pueblo, sobre todo del campesino. Motivó el desarrollo ‎de la literatura regionalista, que reflejó la realidad política, humana, económica y social, de un espacio ‎determinado y así creó una literatura original con base en los elementos naturales del continente. Entre ‎sus exponentes figuran escritores de diferentes tendencias: el venezolano Rómulo Gallegos que escribió la ‎novela de los llanos Doña Bárbara (1929); el colombiano José Eustaquio Rivera, con su novela de la ‎selva La vorágine (1924); la novela gauchesca Don Segundo Sombra (1926) que escribió Ricardo ‎Güiraldes. Incluso es posible incluir a Mariano Azuela con su novela de la revolución mexicana Los de ‎abajo (1915). ‎

b) El costumbrismo
Tendencia o género literario que se caracteriza por el retrato e interpretación de las costumbres y tipos del ‎País. La descripción que resulta es conocida como "cuadro de costumbres" si retrata una escena típica, o ‎‎"artículo de costumbres" si describe con tono humorístico y satírico algún aspecto de la vida. ‎
La novela costumbrista tuvo especial resonancia en algunos países. Así, en México, en Colombia, donde ‎el costumbrismo penetra también en el campo de otras novelas, no específicamente costumbristas. Por ‎ejemplo, es notorio el peso que elementos de esta naturaleza tienen en una novela sentimental como ‎María, de Jorge Isaacs ‎

En Chile se destacan Vicente Pérez Rosales con Recuerdos del pasado; las novelas de Alberto Blest ‎Gana, el mejor novelista hispanoamericano de su tiempo, revelan clara inclinación costumbrista. Como en ‎Santiago, de Daniel Barros Grez también muestra claros elementos costumbristas.‎

c) El mundonovismo, cuyo nombre viene del concepto nuevo mundo, como se llamó a América, en ‎oposición al viejo mundo.‎

Las características del mundonovismo son: ‎
‎•‎ representación cíclica de la vida de un país.‎
‎•‎ Intenta abarcar distintos sectores de la vida nacional (campo, minas, mar)‎
‎•‎ La naturaleza –el paisaje- pasa a ser protagonista. Así lo muestra José Eustaquio Rivera ‎‎(Colombia, 1888-1928) en su obra La vorágine (1924). A diferencia de Quiroga, en cuyos ‎cuentos la naturaleza aparece despersonalizada, y de Gallegos, donde se la personifica a través ‎de la mediación del personaje central femenino de su novela capital, en la escritura de Rivera la ‎selva es, directamente, el personaje central del relato: sujeto de acciones tales como seducir, ‎atraer y aniquilar, la selva se opone al intelectual Arturo Cova, principal narrador y protagonista ‎de la historia.‎ ‎ ‎
‎•‎ Hay preferencia por la novela de la tierra. ‎
‎•‎ Se adapta el lenguaje a los sectores representados.‎

‎4.- El naturalismo‎
Es una tendencia de carácter realista que intenta mostrar la influencia del medio natural o físico. Aunque ‎aparece también en el Renacimiento, triunfa como movimiento en Europa alrededor de 1890. Recibe ‎fuerte influencia del positivismo, doctrina filosófica que se opone a la fe y al conocimiento intuitivo, ‎aceptando sólo lo que es comprobable por experimentación científica. En América se mezcla con el ‎modernismo y con el mundonovismo.‎

‎5.- El modernismo‎
Se denomina al movimiento poético hispanoamericano, introducido en España por Rubén Darío, poeta ‎nicaragüense. Este movimiento se desarrolla paralelamente a la generación del 98 y significó una ‎renovación total de la poesía de habla hispana. Rubén Darío es autor de la obra Azul, publicada en 1888 ‎en Valparaíso, considerada entonces la ciudad más culta de Chile. Otra de sus obras es Marcha triunfal, ‎donde se destaca la musicalidad y el ritmo que el poeta logra mediante las palabras usadas en el poema. ‎He aquí un fragmento de este poema:‎

‎¡Ya viene el cortejo!‎
‎¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.‎
La espada se anuncia en vivo reflejo;‎
Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.‎

Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes,‎
Los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas,‎
La gloria solemne de los estandartes,‎
Llevados por manos robustas de heroicos atletas.‎


Otro poeta modernista es Juan Ramón Jiménez, autor, entre otras obras, Primavera Amarilla.‎

En el modernismo literario se mezclan, por una parte, el gusto por el verso perfecto y los temas exóticos y ‎paganos y, por otra, la musicalidad y sonoridad de la palabra así como la multiplicidad métrica.‎

La generación del 98 es el grupo literario que se consolida el año 1898, fecha en la que España pierde ‎sus colonias de ultramar. Significó una renovación de la narrativa. Entre sus representantes se ‎encuentran Miguel de Unamuno, una de cuyas obras más destacadas en Niebla, y Antonio Machado.‎

La generación del 27, en cambio, fue eminentemente poética. A ella pertenecen Federico García ‎Lorca (Muerte de Antoñito el Camborio ‎, poema que forma parte de su obra Romancero Gitano) y ‎Rafael Alberti, (1902-1999) Poeta y dramaturgo español, entre otros. ‎

Alba de noche oscura ‎
‎(Rafael Alberti)
Sobre la luna inmóvil de un espejo,
celebra una redonda cofradía
de verdes pinos, tintos de oro viejo,
la transfiguración del rey del día.

La plata blanda, ayuna del reflejo,
muere ya. Del cristal -lámina fría-
dice la voz del vaho en agonía:
‎-Doró mi lengua el sol, ¿de qué me quejo?

La puertas del ocaso, ya cerradas,
tapina de luto el campo. Negros perros,
a lo que nadie sabe, ocultos, gritan.

Decapitando sueños, fatigadas,
sobre el túmulo alto de los cerros
las estrellas del valle se marchitan.‎

Esta generación toma su nombre del año 1927, en el cual se reúnen un grupo de escritores, amigos entre ‎sí, los que participan en los homenajes que en esa fecha se celebran, con motivo del tercer Centenario de ‎la muerte de don Luis de Góngora.‎
No surgen, como muchos creían, en contra de la generación del 98. Sin embargo, hay que tener presente ‎que la del 27 es más universalista y tiene menos preocupación directa por España que la del 98.‎
Características de la generación del 27:‎
‎•‎ Presenta una gran tendencia al lirismo. La mayoría de los integrantes son poetas; incluso los que ‎escriben teatro lo hacen expresando poéticamente los sentimientos de odio, amor, como sucede ‎con Federico García Lorca.‎
‎•‎ La poesía tiene un sentido trascendental. Los escritores penetran en las realidades más profundas ‎de la vida, tocando accidentalmente el amor o la decadencia de España. Se preocupan por el ‎esteticismo; de ahí su interés por la poesía.‎
‎•‎ La tercera característica es la luminosidad. El pesimismo de la generación del 98 cede a la ‎actitud más tranquila y equilibrada y por lo tanto más optimista.‎

‎6.- El expresionismo‎
Es un movimiento que intenta reflejar la realidad a partir de lo que siente el artista. Se opone a la ‎objetividad del realismo. Surge en Alemania, alrededor de 1910. Junto con el cubismo y el futurismo, ‎tendrá gran influencia en los movimientos artísticos contemporáneos.‎
Los postulados del expresionismo en el terreno de la literatura, principalmente en la novela y el teatro, ‎son similares a los del arte expresionista y la música expresionista. Personajes y escenarios se presentan ‎de un modo distorsionado, con la intención de producir un gran impacto emocional. ‎

En el campo de la literatura, pues, la llamada “década expresionista” denomina el periodo cumbre del ‎movimiento; esto es, el periodo comprendido entre 1910 y 1920. La erupción de la Segunda Guerra ‎Mundial supone una fuerte ruptura, tanto en los tonos como en los tópicos, particularmente, en el campo ‎de la poesía expresionista. Mientras algunos autores literarios (por ejemplo, los autores futuristas) ‎consideraron la guerra como una fuerza arrasadora y renovadora que acabaría con la sociedad burguesa, ‎por otro lado, la imagen del conflicto cobró tintes negativos de la mano de otros muchos poetas que ‎plasmaron los horrores de la guerra en sus obras. Y no es de extrañar, ya que muchos de ellos habían ‎vivido, en primera línea y en sus propias carnes, la desolación de la guerra. Ningún otro movimiento hasta ‎la fecha había apostado de igual manera por la deformidad, la enfermedad y la locura como el motivo de ‎sus obras. Como cualquier otro movimiento de cualquier otra época, tampoco el expresionismo tiene los ‎limites bien definidos y, por ello, su definición depende del punto de vista que se adopte. ‎

‎7.- Movimientos literarios de la segunda década del siglo XX
Surgen con la intención de renovar la poesía. Se conocen con los nombres de dadaísmo y a través de las ‎palabras sin sentido pretenden aportar a esa renovación: más que la obra, es el gesto lo que interesa a los ‎dadaístas, gesto que va más allá de los puros canales de expresión artística para manifestarse en la ‎política, en las costumbres, en la misma sociedad, siempre que este gesto sea entendido como ‎provocación contra el sentido común, la moral, la ley y cualquier normativa u ortodoxia. De aquí que el ‎escándalo fuera el instrumento preferido para hacer públicas sus acciones. ‎ ‎ El dadaísmo va más allá del ‎puro significado o la simple noción de un movimiento artístico para llegar a proponer una forma de vivir; ‎el ultraísmo (Jorge Luis Borges) y el creacionismo (Vicente Huidobro) pretenden hacerlo a través de la ‎imagen pura. Estos movimientos duraron muy poco tiempo ya que desembocaron en el surrealismo. ‎

‎8.- El surrealismo

Es un movimiento que nace públicamente en 1924, con el Manifiesto surrealista de André Breton ‎‎(escritor francés). El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de ‎asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo y en el libre ejercicio del pensamiento: reflejar la ‎realidad a través de los elementos inconscientes e irracionales de la mente, que el artista expresa por ‎medio de los actos psíquicos automáticos. Entre sus representantes se considera a Jorge Luis Borges ‎‎(argentino); Mª Luisa Bombal (chilena, autora de La última niebla), Julio Cortázar (argentino, autor, ‎entre otros, del cuento Continuidad de los parques), Juan Rulfo ‎ (mejicano, autor de la novela Pedro ‎Páramo, considerada unánimemente por la crítica una de las obras maestras de la literatura ‎latinoamericana, y de una colección de cuentos titulada El llano en llamas).‎

‎9.- Movimientos actuales en la literatura contemporánea

Antecedentes históricos de la literatura contemporánea: ‎
‎•‎ Los cambios sociopolíticos que experimenta la sociedad del siglo XX, así como la profunda ‎crisis de la humanidad a raíz de la Primera y Segunda Guerra Mundial, provocan en las artes las ‎más variadas y encontradas respuestas.‎
‎•‎ La literatura refleja una sociedad caótica, sin sentido para el hombre, quien se siente solo y ‎desprotegido frente a un mundo tecnológico.‎

En la literatura del siglo XX se distinguen tres grandes generaciones, que buscan una respuesta al sentido ‎de la existencia humana. Ellas son las siguientes.‎

‎1) La primera generación (surrealista), comprende a todos aquellos escritores que publican entre los ‎años 1920 y 1934, aproximadamente. Se caracteriza por el hermetismo y subjetivismo de su arte. Pone ‎gran énfasis en la estructura y técnica narrativa. Los espacios no son sino la exteriorización de la ‎conciencia de los personajes. El lenguaje se caracteriza por el uso de las descripciones caóticas, imágenes ‎oníricas y el monólogo interior.‎
Pertenecen a esta generación: Jorge Luis Borges; Alejo Carpentier (cubano); Miguel Ángel Asturias ‎‎(guatemalteco); Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Manuel Rojas (chilenos); César ‎Vallejo (peruano) y algunas obras importantes de la generación del 27.‎

‎2) La segunda generación comprende a todos aquellos escritores cuya vigencia se extiende entre los ‎años 1940 y 1960. Se caracteriza por cultivar, preferentemente, el realismo social. Es la llamada ‎generación neorrealista, que la literatura como una expresión de los problemas de clase. Los personajes ‎literarios son, generalmente, tipos sociales o héroes colectivos.‎
Los motivos literarios representativos son: la explotación, la violencia, la corrupción, la tortura, el ‎asesinato, por un lado; por otro, el valor, la lealtad y el sacrificio.‎
El narrador se caracteriza por ser objetivo y discretamente conocedor de los hechos que narra.‎
Pertenecen a esta generación: Juan Rulfo (mexicano); Julio Cortázar y Ernesto Sábato (argentinos); María ‎Luisa Bombal, Nicanor Parra y Oscar Castro (chilenos). Se podrían agregar escritores chilenos como ‎Volodia Teitelboim, José Miguel Varas y otros,‎

Aunque no pertenecen al grupo de los escritores que tuvieron vigencia entre los años 40 y 60, se pueden ‎mencionar como representantes del realismo social a los escritores chilenos Rodrigo Rojas (Jamás de ‎rodillas), Jorge Montes (La luz entre las sombras y El 73), Rolando Carrasco (Prigué), algunas de cuyas ‎obras son marcadamente testimoniales pues narran hechos vividos por los propios autores o por los ‎personajes de sus obras en un período de la historia de Chile, concretamente, el período de la dictadura de ‎los años 73 a 89. Los motivos literarios son la violencia, la tortura y el asesinato, por una parte, y el valor, ‎la lealtad y el sacrificio, por la otra.‎

‎3) La tercera generación comprende a todos aquellos escritores nacidos entre 1920 y 1934 y cuya ‎producción literaria se manifiesta a partir de 1950. Tiene su esplendor alrededor de 1965.‎
Esta generación es conocida con el nombre de irrealismo o realismo mágico. Centra su preocupación en ‎conflictos del hombre de ciudad, en temas de la decadencia de las estructuras sociales y en el realismo ‎fantástico, que revitaliza el sentido mítico de la existencia.‎
Pertenecen a esta generación, entre otros: Gabriel García Márquez (colombiano); Mario Vargas Llosa ‎‎(peruano); Ernesto Cardenal (nicaragüense); José Donoso, Jorge Edwards, Enrique Lafourcade y ‎Guillermo Blanco (chilenos) ‎

MOVIMIENTOS O ESTILOS ARTÍSTICOS POR ÉPOCA


•Prehistoria
Pintura franco-cantábrica, Arte rupestre levantino, Megalitismo y Cultura de Hallstatt


•Edad Antigua
Academicismo, Romanticismo, Historicismo, Eclecticismo, Realismo, Naturalismo, Impresionismo, Neoimpresionismo, Posimpresionismo, Simbolismo y Modernismo


•Edad Media
Arte bizantino, Arte islámico, Arte prerrománico, Arte románico y Arte gótico

•Edad Moderna
Renacimiento, Manierismo, Barroco, Rococó, Neoclasicismo y Prerromanticismo


•Edad Contemporánea
Arte contemporáneo


•Siglo XIX
Academicismo, Romanticismo, Historicismo, Eclecticismo, Realismo, Naturalismo, Impresionismo, Neoimpresionismo, Posimpresionismo, Simbolismo y Modernismo

•Siglo XX

1900-1918
Fauvismo, Futurismo, Cubismo y Expresionismo

1918-1939
Dadaísmo, Surrealismo, Arte abstracto, Constructivismo, Bauhaus, Art Decó, Movimiento moderno, Realismo socialista y Arte fascista

1939-1975
Informalismo, Videoarte, Happening, Fluxus, Op art, Pop art, Arte cinético, Arte conceptual y Minimalismo

1975-2000
Posmodernidad, Deconstrucción, Hiperrealismo, Neofiguración e Inst
alación artística



MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI (6 marzo 1475 - 18 febrero 1564).


Escultor, pintor, arquitecto y poeta italiano, dejó impreso en el arte su fogoso temperamento. En 1483, con 13 años, entró de aprendiz en el taller florentino de Ghirlandaio, con el que permaneció poco tiempo. Su primera escultura llamó la atención de Lorenzo de Médicis, jefe de la República florentina, que le abrió las puertas del palacio en 1489, pasando a frecuentar entonces la academia artística que los Médicis habían instalado en el jardín de San Marcos de Florencia; aquí conoce la escultura de Donatello a través de Bertoldo di Giovanni que se reflejaría en sus primeras obras: La Virgen de la escalera y Batalla de Centaurus. Adquirió una profunda formación intelectual y humanística.

Su vida se va a caracterizar por sus viajes, y ya en 1492, con la muerte de Lorenzo de Médicis, viaja por Venecia y Polonia, donde contempla las esculturas de Jacopo della Quercia en la iglesia de San Petronio, cuya monumentalidad influirá en su arte posterior. En 1495 regresó a Florencia y esculpió El descendimiento y la Virgen de Manchester.

Al año siguiente viajó a Roma por primera vez, donde alcanzó fama con sus obras Baco ebrio (Museo Gargallo, Florencia) y La Piedad (Vaticano). En 1501 vuelve a Florencia, donde va a desarrollar una gran labor escultórica, destacando el David (Academia de Florencia), obra que despertó el asombro y la envidia. Por esta fecha realiza también el Tondo Doni (galería de los Uffizi), en el que las figuras de la Sagrada Familia ofrecen gran sentido escultórico.

Su estancia en Florencia es corta, ya que en 1505 fue llamado a Roma por el papa Julio II, quien le encarga un mausoleo que Miguel Ángel concibió de manera grandiosa en la basílica Vaticana que construía Bramante. En principio, el mausoleo iba a constar de 40 estatuas, pero sólo realizó las de Moisés (iglesia de San Pedro ad Vincula, Roma); Dos esclavos (Museo del Louvre, Paris) y la del Genio de la Victoria (Palacio Viejo, Florencia).
Los proyectos de este colosal mausoleo se fueron modificando hasta interrumpirse temporalmente en 1508, en que recibió el encargo de pintar la bóveda de la Capilla Sixtina (Vaticano, Roma), edificada en 1475 por Giovannino dei Dolci, bajo Sixto IV; aquí Miguel Ángel demuestra su sabiduría de arquitecto, escultor y pintor, ejecutando prácticamente sin ayuda una obra maravillosa que dio por terminada el 1 de noviembre de 1542.
En ella plasma la grandiosidad del relato bíblico por medio de un espacio arquitectónico fingido, dividiendo el espacio con lunetos y pechinas donde sitúa las escenas del Génesis, junto con figuras de profetas y sibilas que significan la integración del mundo pagano y del cristiano, además de pasajes de los antepasados de Cristo; técnicamente utiliza la pintura al fresco con un marcado dominio del dibujo y gama cromática uniforme, destacando el desnudo y el carácter volumétrico de las figuras.
En 1513 regresa a Florencia, donde residirá ahora por largo tiempo para realizar obras de arquitectura y escultura: tumbas de Lorenzo y Giuliano de Médicis, para las que cinceló las estatuas del Día y la Noche, que son indudablemente la obra maestra de Miguel Ángel. Simbolizan el curso del tiempo, la aurora y el crepúsculo; para estos sepulcros también realiza los retratos de Juliano de Médicis <<il divino>> y Lorenzo de Médicis <<il pensieroso>>, duques respectivamente de Nemours y de Urbino (Capilla Medicea, iglesia de San Lorenzo, Florencia); a ambos los situó Miguel Ángel por encima de las figuras alegóricas, como símbolo de triunfo sobre la muerte; todo el conjunto escultórico está dispuesto simétricamente. Realiza también en Florencia, pero como arquitecto, la Biblioteca Laurenciana, donde hace una unión entre estructura y decoración, nueva y original, tratando todo el interior plásticamente a modo de escultura. Esta obra no se terminó hasta después de su muerte.
En 1534 abandonó Florencia definitivamente y se afincó en Roma, donde va a ser nombrado arquitecto, escultor y pintor de los Palacios Vaticanos por el papa Paulo III, quien le indujo a pintar el Juicio Final en la pared del altar de la capilla Sixtina (1534 - 1541); se concibe esta obra por superposición de planos, sin tener en cuenta la perspectiva tradicional, utilizando cánones decrecientes para los personajes de arriba abajo, no como efecto de fuga, sino para exaltar el movimiento. Agrupa los personajes en zonas, marcando un ritmo general, sin comunicación entre las partes; el tema lo desarrolla de forma muy personal, tal como lo ve a través de su propia cultura religiosa, que le lleva a una representación iconográfica próxima a la Antigüedad clásica.


Paulo III también le encarga que termine la basílica de San Pedro, donde Miguel Ángel, siguiendo el plan de Bramante, pero superándolo por medio de reformas de las cuales la más importante es la enorme cúpula inspirada en la de Brunelleschi de la catedral de Florencia, la convirtió no sólo en símbolo del Vaticano y de Roma, sino de toda la cristiandad, edificó el ábside y dirigió las obras hasta su muerte. Sus planes fueron modificados a su vez por Rafael y Sangallo.
Hacia 1536 conoció a Vittoria Colonna, que sería su musa y su amor platónico, reflejado en los poemas escritos por el artista hasta la muerte de ella en 1557. Al mismo tiempo que realizaba sus labores arquitectónicas, pinta los murales de la capilla Paulina de los palacios vaticanos, dedicados a la conversión de San Pablo (1542 - 1545) y el martirio de San Pedro (1545 - 1550), ambas con riqueza de movimientos y gestos que influirían en el manierismo.
A partir de esta época, sus obras de temática religiosa reflejan una profunda crisis espiritual, como lo muestra La piedad (catedral de Florencia), La piedad Rondanini (Museo Cívico, Milán). En su testamento desea <<legar su alma a Dios, el cuerpo a la tierra y los bienes a sus parientes más próximos>>. Sus restos mortales fueron trasladados a Florencia y enterrados en la basílica de Santa Croce.

La Capilla Sextina: LA CREACIÓN DEL HOMBRE
El génesis es uno de los fragmentos más conocidos de la Capilla Sextina. Adán, en un lecho de tierra, se vuelve hacia Dios. El Creador es un anciano de cabellos blancos, físico potente t ademán poderoso.

La técnica del fresco:
MIGUEL ÁNGEL ACEPTO A REGAÑADIENTES la decoración de la Capilla Sextina porque no confiaba demasiado en su talento pictórico. Pese a ello, la enorme bóveda está considerada como una de las mayores empresas artísticas de todos los tiempos. Miguel Ángel empleó la técnica del fresco, un método de pintura mural en el que se aplican sobre una pared recién revocada (embellecida o pintada) pigmentos terrosos mezclados con agua y cal, para crear una superficie compacta. Miguel Ángel también utilizó la misma técnica en la representación del Juicio Final, en la pared de entrada a la Capilla. Ambos trabajos, debido a sus grandes dimensiones (más de 900 metros de superficie en el caso de la bóveda de la Capilla), agotaron mental y físicamente al artista.

CRONOLOGÍA

6-3-1475: Miguel Ángel Bounaroti nace en Caprese, Italia.

1488: Entra en el taller de Ghirlandaio, en Florencia.

1490: Crea su primera escultura: “La Virgen de la escalera”.

1492: Muere su protector y mecenas, Lorenzo de Médici.

1494: Esculpe “Ángel sosteniendo un candelabro”.

1496: Primer viaje a Roma. Crea el “Baco” y la “Piedad”.

1504: Florencia alberga su famosa estatua de “David”.

Pinta la “Batalla de Cascina”, un fresco inconcluso.

SIGLO XXI: LA PERMANENCIA DE LA BELLEZA

MIGUEL ÁNGEL ES EL MAESTRO DE lo excelso, de los efectos grandiosos. Rasgos que recorren de principio a fin su obra y que influyeron decisivamente en las corrientes artísticas del siglo XVI, tanto por su clasicismo como por su complejidad. Sin la existencia del genio de Caprese, la humanidad no hubiera gozado jamás de las formas alambicadas del Barroco.

Pero la historia del arte es una sucesión de episodios que revolucionaron las formas de expresión.

Con la perspectiva que otorgan quinientos años, el Renacimiento permanece en la memoria de la humanidad como un período espléndido, aunque lejano, tal vez demasiado. ¿Cómo vencer los efectos devastadores del tiempo, la amenaza latente del olvido?.

La respuesta reside en el afán del artista por ser inmoral. Así de simple. Y así de complejo. No importa el tiempo, ni la adscripción a un género. La obra artística no es efímera si sigue conmoviendo, si emociona.

Y Miguel Ángel ejemplifica, total y cabalmente, ese deseo de inmortalidad. Sus obras son imperecederas por una razón esencial: porque son bellas. Ese aserto cobra todo su sentido al contemplar la Capilla Sextina, la ciclópea presencia del Moisés o de las formas esbeltas del David. Un ejemplo de su vigencia: Steven Spielberg recurrió al simbolismo del Génesis) ver páginas centrales) al unir los dedos de un chico y de un extraterrestre en E.T.

Miguel Ángel ejerció el arte como un sacerdocio. Abdicó de los placeres terrenales y se consagro por entero a su labor. Pero el reconocimiento de sus contemporáneos fue, en la mayoría de las ocasiones, miserable. Hoy, la Capilla Sextina es un lugar de peregrinación para millones de personas. En buena parte lo hacen atraídas por las pinturas que Miguel Ángel realizo en su bóveda. Quedan extasiados ante lo que es capaz de hacer el genio de un hombre. Podría decirse que, al verlo, surgen un antes y un después.

La humanidad tiene contraída con el una deuda de gratitud inmensa solo comparable a la vigencia de su obra. Y es que la belleza no entiende de modas, es permanente y, por eso, continua fuente de inspiración.